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domingo, 5 de febrero de 2017

El fascinante mundo de las carreras de palomas







Paloma mensajera macho de nombre Enzo y número 27734-12. En su haber, 4.500 km de vuelo (cinco carreras de fondo). 

Por un ejemplar de raza se pagan hasta 310.000 euros. Su portentoso sentido de la orientación, que les permite salvar miles de kilómetros sin perderse, es aún un misterio. Hoy siguen llevando mensajes.
Detestada en las grandes metrópolis, asociada a plagas, a transmisión de enfermedades y al deterioro de monumentos, hoy día hay quien paga 310.000 euros por una mera paloma. Claro que esta no es urbana ni huérfana de estirpe, sino que se trata de una paloma mensajera (Columbus livia domestica), se pone a la venta en subasta y su pedigrí y estampa distan kilómetros de la fealdad y ausencia de higiene de sus congéneres callejeras. "Se adquiere para reproducir y vender sus pichones [a 3.000 euros]. Esa ganó frente a más de 50.000 palomas. Las subasta un colombófilo belga [Leo Heremans] que cría algunas de las mejores del mundo. Tanto Bélgica como Holanda son los dos países con mayor tradición, y en Halle, cerca de Bruselas, está la sede de la Federación Internacional [FCI]. Allí no hay palomares, son palacios", relata José María Vázquez Gavito (Avilés, Asturias, 30 de mayo de 1965), presidente de la Real Federación Colombófila Española (la decana de todas las deportivas en España, 1894), y facultado como juez internacional. De modo que Bolt, que así se llamaba la carísima paloma trasunto del velocista jamaicano, voló en 2013 al palomar de un chino llamado Mr. Gao, dentro de una puja por una colonia de palomas que movió 4.346.500 euros. "Los chinos se vuelven locos con la colombofilia y, como los árabes, han entrado muy fuerte en este mundo. El linaje muchas veces lo modela o determina el colombófilo que mejora la raza que cultiva", añade Vázquez Gavito mientras acaricia un ejemplar de paloma, línea morris norteamericana y theleen holandesa, en su palomar avilesino.
Además de velocidad y resistencia en vuelo, hay otros cinco parámetros que puntúan en los concursos y fundamentan disparatados precios: impresión general, cabeza, ojo y expresión; osamenta general, estructura de horquilla posterior; espalda y rabadilla; equilibrio y musculatura; ala, cola y calidad de plumaje. "Los colores van de los pizarrosos o bronceados, los rodados, que son gris-negro, os chocolates o rojos marrones, y los moteados en gris y blanco, un tono que llamamos gabino", añade el presidente, quien lleva asociado desde mayo de 1977, sin contar el aprendizaje de chiquillo al lado de su padre, de 83 años, enamorado de los gallos de pelea y de las aves. Las mejores razas de mensajeras llevan apellidos neerlandeses: Delbar, Jan Aarden, Sootjens VanDyck, Wouters... En España, se celebran anualmente la Copa del Rey y la Copa de la Princesa de Asturias, y cada dos años tiene lugar la Exposición Ibérica (junto con Portugal) y la Olimpiada Colombófila (en 2017, en Bruselas).
Se cierra la tarde sobre Asturias. Ni un ave a la vista. Vázquez Gavito ni atiende el whatsapp mientras supervisa sus palomares. "La gente está equivocada respecto a las palomas mensajeras. Yo no te la mando con un mensaje a tu casa. Ellas lo que hacen es regresar a su lugar de origen desde donde las sueltes", explica el presidente en sus dominios, un lugar donde, además de 140 palomas, hay perro pointer, canarios y viejos gallos de pelea. En España, son unos 3.800 los federados a la colombofilia, para un censo total aproximado de casi 340.000 palomas anilladas y una subvención de 15.300 euros. No son muchas. En Bélgica están por encima de 10 millones. Los licenciados pagan una cuota de 30,64 euros anuales, con dos seguros aparejados (obligatorio y de responsabilidad civil). "Ya no somos de utilidad social, desde que en 2008 se sacara a las palomas mensajeras del Ministerio de Defensa [formaban parte del Batallón de Transmisiones Especiales 22]. Hemos pasado a un cajón de sastre", aclara Gavito. 

Abolengo genético:
En esta era de whatsapp e inmediatez, ¿qué es exactamente y cómo se comporta una paloma mensajera? ¿Acarrea mensajes en su pata como cuando anunciaba el fin de un asedio en el siglo XVI? La raza mensajera procede de la bravía, no se va más allá de 500 gramos de peso, y ha ido perfeccionando su abolengo genético al cruzarse con ejemplares norteamericanos y de los Países Bajos, alemanes y portugueses.
Básicamente, su cualidad es que sabe regresar a su casa (el palomar) gracias a su portentoso (y aún misterioso) sentido de la orientación, pudiendo salvar hasta 1.000 kilómetros a una velocidad de 90 km/hora. Una mezcla talentosa de vista, olfato, detección de campos magnéticos y longitudes de onda provoca que el ave retorne a su hogar (el comedero donde se alimenta desde cría). Las aves migratorias aprovechan corrientes y cambios de temperatura; las mensajeras vuelven siempre. "Para que dos personas puedan comunicarse deben tener palomas el uno del otro, aunque nadie se manda mensajes hoy día. Cuando había conflicto bélico lo que se hacía era llevar a las aves hasta ese punto estratégico y que regresaran con noticias", relata el presidente. Hoy día, aquellos antiguos mails que fueron las buenas nuevas sobre batallas o resultados deportivos en la antigua Grecia o Persia han dado paso a concursos de velocidad y belleza. Cada colombófilo y tras censar a su palomar debidamente cada diciembre (anillas con año de nacimiento, sexo, color y número, además de otra con un chip solo para el concurso), enjaula en la sede de su club a los pichones que van a participar en un certamen. El transportista los recoge (viajan separadas en cestos los machos de las hembras) y los lleva al lugar de suelta.
Cada palomar tiene unas coordenadas y una distancia medida desde ese punto de suelta, siempre calculada en línea recta. El encargado de la suelta analiza las condiciones meteorológicas y un delegado de la Federación Española supervisa las jaulas. Si hay muy baja temperatura, lluvia continua o niebla cerrada, la paloma no puede volver por frío o falta de visibilidad. Llega el momento álgido de la suelta. Son 500, 600, 1.000, hasta 30.000. Ascienden. Vuelan en círculos. Se orientan. A veces se rompe la bandada, depende de misteriosos factores. De repente, marchan en una dirección determinada. Algunas marcan el ritmo, otras son gregarias. No suelen parar para descansar y no superan los dos kilómetros de altitud en su vuelo.
Desgraciadamente, no llegarán todas al palomar, merma de un 60%, entre las que se pierden y las que se meriendan las rapaces. Viajan al natural (mucha querencia hacia el palomar puesto que se produce el vuelo en tiempo de incubación de sus crías) en soltería (sin celo), viudez (se separa a la pareja para que el palomo vuelva rápido) o semiviudez (sistema intermedio de los dos anteriores).
Las hay velocistas, como la mencionada Bolt, que cubren distancias de 240 km en apenas tres horas; las hay fondistas, que se plantan en Avilés tras despegar en Lebrija (Sevilla) o Barcelona, dejando tras sus alas casi 1.000 km. Llegan exhaustas, con miedo, excitadas tras salir indemnes de azores y halcones. Al arribar a cada respectivo palomar una antena manda los datos a un reloj de colombofilia para constatar el momento de llegada y la identidad del ave. Ese cronómetro digital se lleva al club para descargar los datos del ordenador y hacerlos públicos para ver los ganadores. "En tiempos de mi padre, había corredores que llevaban en relevos la anilla al único reloj que existía en Avilés en el bar Casa Venancio", rememora.
El club avilesino se fundó en 1926 y hoy cuenta con 38 miembros que poseen cerca de 5.000 aves. Una de las más prestigiosas sueltas del mundo se celebra en Barcelona, el primer fin de semana de julio. Se realiza en las instalaciones del viejo Forum y se liberan 30.000 palomas procedentes de varios países de Europa. De noche no vuelan, si bien las ha habido que se orientan hasta por las luces de las autopistas. "Con estas sueltas multitudinarias hay que avisar a AENA, por los aviones y demás", explica Vázquez Gavito.
Cada día el presidente entrena a sus palomas. Les coloca un barreño con agua para que tomen su baño y dejen límpido su plumaje. Seguidamente, abre las jaulas para que vuelen, entre 30 minutos y una hora. Cuando considera, coloca un enorme mástil de más de 10 metros coronado con la enseña nacional. Con el estandarte enarbolado, las aves saben que es momento de retornar. También las reclama con un característico silbido, así como agitando un bote con una mixtura de cereales (el saco de 20 kg, 18 euros, lleva trigo, cebada, maíz, sorgo...). A modo de maraca, el sonido del almuerzo no suele fallar. "Es una emoción indescriptible cuando llegan. ¿Por qué vienen?, ¿por qué son tan fieles al palomar?", se conmueve.
 Fuente: http://www.expansion.com/

sábado, 21 de enero de 2017

La crisis mundial en el sector: carreras de perros




Argentina prohíbe las carreras de galgos en una jornada con tensión
Proteccionistas y criadores chocan en las puertas del Congreso e interviene la Infantería




En tiempos de tarifazo, pérdida de empleo y alta inflación, la tensión llegó al Congreso de Argentina de la forma menos pensada. Con 132 votos a favor y 17 en contra, los legisladores aprobaron una ley que prohibe las carreras de galgos en todo país y que castiga con penas de hasta 4 años de cárcel y multas de hasta 80.000 pesos (5.300 dólares) a quien realice, promueva u organice la actividad. El debate fue seguido desde la calle con suma tensión y algunos golpes por parte de criadores, denominados galgueros, hacia integrantes de asociaciones protectoras de animales, al punto que tuvo que intervenir la Infantería.

La presidenta de la comisión de Legislación Penal, Gabriela Burgos, dijo que se debe penalizar la práctica de las carreras de perros porque “es un negocio de juego clandestino en el que las prioridades son las ganancias”. Por su parte, la diputada kirchnerista Diana Conti, consideró “anticonstitucional” esta ley y dijo que “se están poniendo más penas a las carreras de galgos que a los accidentes viales o las riñas entre personas”. Las diferencias se notaron en la votación acerca del artículo referido a la pena de prisión de 4 años, que tuvo una ajustada votación de 77 a 74 sufragios. El punto en cuestión era votar o no una sanción que podría incluir la prisión, algo que en Argentina ocurre a partir de los 3 años de condena. También se definieron multas que van de 4.000 (266 dólares) a 80.000 pesos.

La ley, impulsada por la senadora Magdalena Odarda, prohíbe en todo el territorio la realización de carreras de perros, cualquiera sea su raza. Busca terminar con una práctica que en muchos casos, según los proteccionistas, es acompañada por un trato cruel hacia los animales. El objetivo es sostener una actividad que reparte premios que van de los 150.000 pesos (10.000 dólares) a un departamento de 2 ambientes en la costa atlántica, autos o motos. Sin embargo, la vida útil del animal, criado en condiciones extremas, es de 5 años. Luego de eso, algunos galgueros tratan de venderlos, muchas veces para la caza, donde sufren lesiones; en caso contrario los abandonan o los matan.

Este martes se vieron las caras los que impulsan y rechazan la actividad. Las proteccionistas hicieron su vigilia desde temprano y exhibieron pancartas y banderas que exigían "libertad" para los animales y que se detengan los maltratos. En la otra vereda, los defensores de la actividad pedían que no los discriminen y que los legisladores actúen en consecuencia: si se prohibe que los perros corran, que se haga lo mismo con los caballos, una actividad que en Argentina es muy popular. En un momento de la tarde, dos proteccionistas de la ONG Animal Libre fueron golpeados por integrantes del grupo de galgueros, en un confuso hecho, y debieron ser asitidos por cortes en el rostro.
“Estoy contenta porque nuestro grupo hace mas de 3 años que trabaja en esto y se logró con mayoría en la votación general”, dijo a EL PAÍS Mariana Lucca, de Proyecto Galgo Argentina. La mujer explicó que la ley penal 14.346, sancionada en 1954, no contempla las carreras de perros porque todavía no existían, pero sí las peleas. “El problema es que esa norma sanciona con una pena máxima de un año, lo que lo hace excarcelable. No queríamos que sucediera lo mismo con la carrera de galgos porque sino la ley pasa a ser papel higiénico”. “Queremos que la sociedad entera se transforme en veedora de esta ley para que no ocurra lo mismo que en el Ecoparque, donde se sabe que los animales que sacaron de ahí los han llevado a otros zoológicos”, expresó.

El cierre del Zoológico de Buenos Aires, en junio pasado, y la ley que prohibe la participación de animales en los circos de la ciudad son los antecedentes más recientes en los que el Parlamento ha legislado en favor de los animales. La prohibición de carreras de perros es una tendencia mundial. Entre los países más desarrollados, sólo 3 permiten la actividad. En Estados Unidos se ha logrado la prohibición en 45 estados en los últimos 5 años. En Florida existen 17 canódromos y sólo 2 en las restantes 4 regiones. En un sólo estado de Inglaterra están habilitadas las carreras. Hasta este año eran 2, pero en julio se prohibieron en Wimbledon. La región de Nueva Gales del Sur, en Australia, también las vetó en 2016, aunque en los últimos días hubo algunos retrocesos que pueden hacer caer la ley. En el resto del planeta, existe un sólo canódromo en México, otro en Vietnam y algunos más en Macau, aunque una reciente ley marcó un plazo de 2 años para que se cierren todas las instalaciones.
Fuente: elpais.com